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“El Tattoo es mi vida y me ayuda a valorar el presente. Es como un libro mágico que me enseña que la vida está llena de misterios inexplicables por descubrir.”

El origen del “arte del tatuaje” se pierde en la noche de los tiempos. Aparece simultáneamente entre diversas civilizaciones de la tierra, y ha tenido la función de caracterizar, valorar y distinguir al individuo que lo ostenta. Orgullo de jefes guerreros, el tatuaje ha sido y será siempre considerado mágico e invocador.

¿La piel se transforma en dibujo, el dibujo se transforma en carne? Como quiera que sea el tatuaje es un amigo inseparable sin ninguna pretensión, que acompaña en todos los momentos de la vida. Qué sensación más agradable que se siente al mirarlo, rozarlo, mostrarlo. Es excitante dejar que los demás lo descubrán de improviso y discreto, o quizás provocador, se asoma y aparece.

Cómplice de íntimos recuerdos y de juegos de seducción sonríe maliciosamente en el espejo irrenunciable, simple insinuación natural o perversa pero siempre símbolo de originalidad. El tatuaje como expresión de nueva libertad como rescate de experiencias vividas, como definición de una transformación y como denuncia de una personalidad sofocada durante mucho tiempo.

Ninguna tela, ninguna hoja, ningún cartón, sino piel, carne. Espíritu. Quién decide llevar en su piel un Tattoo para la eternidad, decide compartir su propio cuerpo con un sujeto que no es un simple dibujo, sinó un mensaje, una marca que penetra a través de tu piel hasta el espíritu. Esta lección de diversidad sin lugar a dudas de expresión, es un modo “fuerte” de expresarse, un mensaje indeble que no pueda llevar simplemente quién lo haga por la moda.

Las modas “pasan” cambian como un suspiro, el Tattoo queda, como esculpido en la roca para demostrar que quién lo lleva de modo consciente no cambia sus ideas u opiniones como cambia el viento, sinó que va recto, siempre por su propio camino.

Es por eso que debemos elegir algo que nos ayude a recorrer ese camino, un enriquecimiento interior y exterior, un nuevo empuje en la carretera de la vida.”

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