Exteriores

A continuación se exponen una serie de consejos para la correcta curación de nuestros piercings exteriores.

  1. Lávate las manos antes de cualquier contacto con la pieza.
  2. La higiene (ducha diaria) mantendrá las bacterias a raya y ablandará los fluidos secos que se forman en los agujeros. Es muy importante que el drenaje de los agujeros sea fluido. Impide que éstos se queden taponados ayudándote con suero fisiológico y bastoncillos de algodón; nunca con alcohol, colonias, betadine o agua oxigenada.
  3. Durante la curación no se debe usar productos que puedan obstruir los agujeros: cremas, pomadas o maquillajes.
  4. No es necesario, ni aconsejable, girar o jugar con el piercing. Es importante respetar la piel que en definitiva es la que permite que éste viva con nosotros.

¡Respetadla!